El 8: El incendio
De dónde salió el apodo que el barrio le colgó al 8 de la quiniela.
El listado lo cruza con: incendio, fuego, cambio brusco.
Al 8 el barrio lo nombra el incendio. La lectura va por lo que se prende de golpe: el cambio brusco, la pasión que se enciende, lo que se transforma sin aviso. El sumario de sueños lo acompaña, porque ahí el fuego también arranca en el 8, y las dos listas se dan la mano. Es un apodo que se entiende sin explicación, de esos que sobreviven porque la imagen es clara. Ahora, la parte que corresponde decir: ninguna costumbre le agrega probabilidad a una cifra. El 8 sale al azar, turno por turno, como todas las demás.
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Acá queda anotada la costumbre de la quiniela y nada más que eso. Un apodo no le agrega chances a ninguna cifra: el extracto se arma al azar, turno por turno. Ir al listado completo.